Susana Sánchez Segura
Durante la última década, el turismo médico ha dejado de ser una alternativa para convertirse en una industria estratégica a nivel mundial. Dentro de este fenómeno, la reproducción asistida se ha posicionado como uno de los segmentos de mayor crecimiento, y México emerge hoy como un actor clave en este escenario global.
De acuerdo con la Organización Mundial de Comercio, México ocupa el segundo lugar a nivel mundial en turismo médico, solo por detrás de Tailandia. Las proyecciones indican que, para 2030, este sector superará los 10,360 millones de dólares, con una tasa de crecimiento anual del 17.4%. Dentro de este ecosistema, los tratamientos de reproducción asistida representan entre el 12% y el 15% del total del turismo médico en el país, consolidándose como un motor económico y sanitario de alto impacto.
La ventaja geográfica que conecta salud y confianza
Uno de los factores que explican el liderazgo de México en turismo médico reproductivo es su cercanía con Estados Unidos, principal país emisor de pacientes internacionales. Esta proximidad permite traslados rápidos, menor tiempo de estancia fuera del país de origen y una experiencia médica más accesible y eficiente.
A ello se suma una infraestructura turística y hospitalaria robusta, con destinos como Cancún, Puerto Vallarta y Tijuana, que se han consolidado como hubs internacionales de atención médica especializada. Estos destinos ofrecen no solo servicios de alta especialidad, sino también condiciones óptimas para la recuperación y el acompañamiento emocional que requieren los tratamientos de fertilidad.
Accesibilidad, tecnología y estándares internacionales
El posicionamiento de México como referente mundial en reproducción asistida se sustenta en una combinación de factores altamente competitivos:
- Costos de tratamiento entre 60% y 80% menores que en Estados Unidos.
- Cumplimiento de estándares internacionales de calidad, seguridad y bioética.
- Incorporación constante de tecnología de vanguardia en procedimientos de alta complejidad.
Esta fórmula ha permitido que el país atraiga a pacientes de distintas regiones del mundo, fortaleciendo su reputación como destino confiable y competitivo en salud reproductiva.
Reproducción asistida: impacto humano y económico
Instituciones especializadas como Ingenes reflejan claramente esta tendencia. Actualmente, el turismo médico representa el 38% de su base de pacientes, lo que evidencia que la reproducción asistida en México ya no responde únicamente a la demanda nacional, sino que forma parte de una dinámica global de atención en salud.
“El crecimiento del turismo médico en reproducción asistida demuestra cómo México ha sabido combinar accesibilidad, calidad y tecnología para responder a una necesidad global. De acuerdo con la OMS, la infertilidad afecta a más de 186 millones de personas en el mundo, mientras que en México una de cada tres personas no logrará concebir de forma espontánea, según el INEGI. Este fenómeno no solo impacta la salud de miles de familias, sino que también fortalece la posición del país en la economía internacional de la salud”, señaló Juan Soares Gache, director de Growth Marketing en Instituto Ingenes.
Un liderazgo con visión de futuro
El auge del turismo médico en reproducción asistida coloca a México en una posición estratégica no solo como proveedor de servicios de salud, sino como un país capaz de generar valor social, científico y económico. Apostar por este sector es invertir en innovación, en talento médico y en la posibilidad de que miles de personas, sin importar su origen, encuentren en México una oportunidad real para cumplir el sueño de formar una familia.

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